Cultura contemporánea y ruralidad

Finalizan los proyectos de Landarte 2020 en un año marcado por la pandemia y por el desarrollo de las herramientas digitales

En su cuarta edición este programa se ha desarrollado en las locali-dades de Arano, Beire, Lizoain-Arriasgoiti, Mendaza, Sada, Tulebras-Barillas y Vidángoz

Landarte, el programa de Cultura contemporánea y ruralidad de Navarra impulsado por la Dirección general de Cultura – Institución Príncipe de Viana, llega a su fin tras una cuarta edición centrada en siete proyectos realizados en siete localidades de la Comunidad foral, que contribuyen a que estas voces sean reconocidas como legítimos sujetos.

“La importancia de los procesos frente a los resultados y el entorno digital han cobrado un especial protagonismo en un año marcado por las medidas impuestas para combatir la pandemia”, según sus responsables. “Por ello, se ha apostado por la documentación del programa y por el desarrollo de herramientas, tales como blog y redes sociales, difundidos por internet”.

En su edición de 2020 Landarte se ha desarrollado en siete localidades navarras donde artistas y profesionles de la creación cultural han realizado diversos trabajos basados en las inquietudes y recursos locales, en los que han colaborado la población de los mismos y las autoridades locales.

Así, Maite Redondo y Luca Rullo han trabajado en el municipio de Beire; Fermín Díez de Ulzurrun y Sancho Rodríguez, en Sada; Nader Koochaki, en Arano; Nerea de Diego y el colectivo La Comunidad, en Mendaza; Cabezafuego, en Lizoain-Arriasgoiti; Txaro Fontalba, en Vidángoz; y el colectivo Cabeza de Artista (Patxi Aldunate y Alfredo Murillo), en Tulebras-Barillas.

Actos reservados para artistas, autoridades y participantes

Los siete proyectos de Landarte 2020 se pusieron en marcha el pasado mes de junio y, a diferencia de ediciones anteriores, en esta ocasión sus resultados finales no se han planteado como eventos abiertos al público, sino como actos reservados para artistas, autoridades de las localidades y vecinas y vecinos participantes en los procesos.

Hasta el momento han llegado a su fin los proyectos desarrollados en Lizoain, Mendaza, Tulebras-Barillas y Beire. Y está previsto que se culminen los proyectos de Arano y Vidángoz el 28 de noviembre, y el de Sada el 5 de diciembre.

A partir de ahora, Landarte entra en una fase de evaluación participativa en la que se analizarán con mayor profundidad los resultados socioculturales, el grado de participación o las iniciativas que haya surgido para establecer una continuidad futura.

En “Tira la piedra y esconde la mano” Iñigo Garcés Jiménez, Cabezafuego ha pasado de proyector ambulante de la memoria del valle a impulsor de La Visitadora, una pieza itinerante que irá de casa en casa ofreciendo memoria sonora e intervención plástica de cada vecino.

Con la propuesta “Plaga” La Comunidad (Javi Busturia, Helí García, Noé Bermejo, Alfonso Borragan, Julia De Luis y Nerea de Diego) han recogido recetas, usos y experiencias relacionadas con la miel, las abejas y las bellotas y generar una narración colectiva y participativa.

Cabeza de Artista (Patxi Aldunate y Alfredo Murillo) “Partidero” han realizado una serie de acciones para estrechar lazos entre los vecinos de Barillas y Tulebras, tanto de una manera simbólica como física.

Maite Redondo y Luca Rullo han mapeado imágenes y sonidos de “Beire” con el objetivo de organizar una exposición ambulante por el pueblo a través de emisoras de radio, proyecciones y otros materiales, como una película fragmentada.

La creadora Txaro Fontalba “Las cartas de Mendigatxa” ha trabajado en el municipio de Vidángoz / Bidankoze un proyecto que explora nexos entre territorio, memoria, habla (lenguaje) y afectos (deseo) y busca afinidades entre la correspondencia de Mariano Mendigatxa y el presente.

El trabajo del artista Nader Koochaki “Camera obscura” consistente en la construcción de una cámara oscura permanente y abierta a los visitantes con el objetivo de recalcar la importancia del acto de mirar, sin necesidad de registrar.

Por último, Fermín Díez de Ulzurrun y Sancho Rodríguez en “#SADA. Memoria / Orgullo/ Futuro.” han efectuado un mapeo a tres niveles –estructuras, agentes y procesos– de las infraestructuras agrícolas existentes en esta localidad relacionadas con el vino.

Retos de Landarte 2020

Los principales retos a los que se ha enfrentado Landarte 2020 han estado motivados por la crisis de la COVID–19. Por un lado, la pandemia ha supuesto un grave impacto en la salud de la ciudadanía, en las relaciones sociales y en las actividades económicas en el medio rural. Y por otro, la comunidad de creadoras y creadores ha tenido que replantear sus formas de trabajo para subsistir como profesión y como voz en la generación de un pensamiento crítico frente al nuevo panorama social y cultural.

De esta forma, los proyectos de Landarte se han desarrollado teniendo en cuenta la distancia interpersonal, el uso de mascarillas y gel hidroalcohólico. También se han primado las actividades realizadas al aire libre, además de evitar las aglomeraciones. De esta forma, se ha garantizado la seguridad de los artistas y participantes en todos estos proyectos.

El Servicio de Acción Cultural de la Dirección General de Cultura–Institución Príncipe de Viana impulsa el programa Landarte con un triple objetivo. Por un lado, promover el empoderamiento de las comunidades rurales a través de la cultura contemporánea, comprometida y entrelazada con su tiempo, cercana al territorio y a sus gentes.

Por otro, fomentar la profesionalización del sector artístico y de los agentes culturales de la Comunidad Foral. Y para finalizar, ofrecer la oportunidad compartida de aprendizaje y enriquecimiento tanto para el medio rural como para el sector profesional del arte y la cultura.

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